viernes, 6 de junio de 2014

REINICIARSE como SER ESPIRITUAL: El ser espiritual en el deporte (XXXIII).


Dicho con toda rotundidad: Los grandes maestros espirituales nunca fueron deportistas. No encontraremos al espíritu en la cuerpo, en la materia, pues la materia y el cuerpo sólo es su contenedor en esta dimensión. Esta lógica mental y material tiene su explicación y sentido si pensamos que el cuerpo no existe desde el punto de vista de la energía y que solo es una apreciación de la mente, siendo ésta, la mente, la que hay que superar y vencer para lograr un desarrollo espiritual completo.

Tanto mente como cuerpo son elementos vitales de desarrollo del ser espiritual pero no son un fin en sí mismos. Están supeditados al espíritu, al constructo espiritual que somos. Hay quienes construyen mentes prodigiosas y quienes construyen cuerpos maravillosos.

Durante miles de años fue el cuerpo el elemento predominante, el jefe era el más fuerte, para ello necesitaba el cuerpo.  Posteriormente la historia dio paso a la mente y el jefe era quien más sabía para lo que se necesitaba la mente. Vivimos un momento en el que la mente a través del neurocortex está avanzando en su desarrollo de una manera vertiginosa en la etapa más tecnológica de la historia. Abandonadas las tareas agrícolas y ganaderas y mecanizándolas el cuerpo dejó de tener sentido durante cientos de años hasta el momento actual en el que el cuerpo ha vuelto a cobrar protagonismo mediante el deporte. Hacer deporte se verifica como una necesidad de desarrollo personal y de salud encontrando un sentido vital más allá del meramente laboral.

El bienestar corporal lo logra el ser espiritual de otra manera diferente a quien hace deporte. En ambos casos son los procesos físicos y químicos (biológicos) que se desencadenan los que  se están manejando por ambos, si bien para quien hace deporte se produce una “esculturización” del cuerpo, mientras que para quien no lo practica se produce una pérdida de su importancia material, la materia para el deportista se transforma y para el ser más espiritual pierde su protagonismo. Es muy usual que quien se desarrolle espiritualmente presente un aspecto físico muy diferente al deportista.

El deporte es un gran camino de sabiduría al igual que la mente, pero ambos sin el desarrollo espiritual hacen al hombre incompleto y le privan de su desarrollo integral; mente, cuerpo y espíritu. Quien entrega al espíritu el desarrollo integral logra armonizar la mente con el cuerpo sin necesidad de que ninguno tome un excesivo protagonismo. Pues a quien está atrapado en la mente, quien está atrapado en el cuerpo y quien está atrapado en mente y cuerpo.


Durante años hemos visto al hombre en busca de sabiduría de la mente,  vemos ahora como además busca la sabiduría del cuerpo nuevamente. El desarrollo espiritual a lo largo de la historia convive con estas etapas. En la actualidad el culto al cuerpo, el culto al deporte, es un paradigma de desarrollo personal y social. Sobrevalorada la mente y sobrevalorado el cuerpo, ambos finitos y temporales dejan poco espacio a lo espiritual. Buscar el equilibrio ha sido siempre la fuente de la sabiduría. Cuerpo, mente y espíritu. 

domingo, 1 de junio de 2014

REINICIARSE COMO SERES ESPIRITUALES: El ser espiritual en la política.(XXXII)



Quien se reinicia como ser espiritual poco o nada suele preocuparle la política basada en ideologías que clasifican a los hombres y las mujeres en diferentes grupos y generan poderosos filtros de creencias con los que se analiza la realidad.

No se trata de pasar de la política, pues el pasotismo es contrario al compromiso que todo ser espiritual cultiva como una fuente de sus motivaciones.

La política la entienden como “micro” es decir, en el ámbito en el que tiene capacidad de influencia, en el perímetro en el que puede interactuar con otros. Este terreno no es otro que su “vida privada”, en la que intenta ser luz y dar luz a los demás. No existe “vida pública” para un ser espiritual.

La “vida pública” para el ser espiritual no es la norma, si bien, cuando alcanza su misión una trascendencia pública y notoriedad suele ser para afrontar determinaciones del alma que requieren un gran empeño y esfuerzo. Es entonces cuando el ser espiritual aparece en la vida pública para trabajar y reivindicar lo que anhela y constituye su misión.

A lo largo de la historia han existido muchas personas que desde el espíritu han sido llamados a misiones que han trascendido a lo público logrando evoluciones sociales, culturales y humanas que han dejado una huella que aún hoy perdura.

No se trata de gobernar el mundo, no se trata de legislar para los demás. Se trata de desarrollar una misión personal cuya fuerza es tan poderosa que logra trasformar el mundo más que un gobierno o una ley.

Los seres espirituales son temidos en política por quienes desde una dimensión exclusivamente mental pretende gobernar. Los líderes políticos del momento suelen chocar frontalmente con el líder espiritual que le corresponde. Sus enfrentamientos suelen pasar a los libros de historia más los que suelen ser recordados suelen ser los líderes espirituales así como sus logros y reformas.


En política cada cierto tiempo surge un líder espiritual que transforma, reeduca y despierta.

viernes, 16 de mayo de 2014

REINICIARSE COMO SERES ESPIRITUALES: De desiertos, oasis y piratas. (XXXI).


Cuando uno inicia el camino de reiniciarse como ser espiritual los avances son sustanciales si tus disposiciones, tus enseñanzas y maestros los adecuados, ya puedes caminar solo y comenzar una nueva vida en la que la realidad ha cambiado al cambiar la rutina de pensamientos y sentimientos, al ser gobernados desde el Ser gracias a la consciencia y haber tomado el timón el corazón. El viaje comienza con una gran alegría y entusiasmo.

Tenemos que tener en cuenta que la ley de la impermanencia impondrá su criterio pronto y desaparecerá todo el gozo vivido en las primeras etapas para presentarnos “desiertos” o zonas en las que el avance será lento, escasearán las fuerzas y las motivaciones, pasaremos por diferentes estadios de sufrimiento mental, corporal y sentimental, con emociones contractivas, que tampoco durarán, pero que se harán presentes para dar cuenta de nuevas sabidurías y tomas de conciencia. Cada cierto tiempo en este caminar encontraremos algunos “oasis” o zonas en las que descansar de tan ardua labor, más el desierto seguirá hasta su final.

En estos períodos debemos confiar en nuestra sabiduría interior. En estos  períodos puede ocurrir que la mente de un golpe de estado, encabece una rebelión y desplace al corazón, llamando a su tripulación, los sentimientos y pensamientos más contractivos a tomar el poder. Son los “piratas”. Si la nave de tu vida sucumbe a los “piratas” tu vida consistirá en cazar otras naves que cruzando su desierto se encuentran en dificultad para que pasen a engrosar las filas de los “piratas”.

En los momentos de ataques “piratas”, en medio del “desierto”, solo puedes contar con los “oasis”. Conocer su ubicación y emplazamiento en tu mapa es fundamental pues serán el refugio al que acudir. Los “oasis” se presentan en forma de personas o lugares, nos aportan  el frescor, el descanso, el agua, la sombra que necesitamos. Todos necesitamos “oasis” y de manera inconsciente los buscamos cuando los necesitamos, pero al no tenerlos reflejados en nuestro “mapa” no solemos encontrarlos, solo los recordamos o imaginamos. Quien de manera consciente vive sabe donde están y acude a ellos con prontitud.


Un “pirata”, un “desierto” y un  “oasis” son fáciles de identificar por quien vive como ser espiritual consciente. Forman parte del proceso. Hay que aún vive en el desierto, hay quien no quiere vivir fuera del oasis, hay quien se hizo pirata y pirata sigue, hay quien pirata fue y cuenta sus aventuras y andanzas y ha retomado el camino. 

Recordemos que todos hemos estado y estaremos en desiertos, oasis y seremos por algún tiempo piratas.

sábado, 19 de abril de 2014

REINICIARSE como SERES ESPIRITUALES: Del oro al barro (XXX)


Cuando encontramos la fuente de la vida, cuando contactamos con la verdadera fuente de AMOR que somos no son necesarios muchos ritos o ceremonias para volver a su encuentro. El hombre y la mujer espiritual saben que basta un simple gesto, una respiración consciente, una inclinación de los párpados, un silencio interior y una observación consciente para su encuentro (ese fué el mensaje de Jesús de Nazaret, en  Getsemaní, en el Huerto de los Olivos: “….velad conmigo.”). Ante esta situación en la que la mente juega un papel secundario en el proceso, pues su aquietamiento es esencial, se produce otro proceso en el que ella misma, la mente, puede diseñar un programa mental para no quedarse al margen de la fuerza que el Ser que habita tiene en su interior. Este programa a lo largo de la historia se ha inclinado por dos extremos y entre ambos se mueven la mayoría de los programas mentales y que podemos denominar, como digo, en su extremo; el extremo del oro y el extremo del barro.

El programa mental en el extremo del oro es aquel que ante la fuerza de la vida la intenta agasajar y engrandecer con oro, el objeto más valioso que la mente como creencia tiene generado en muchas personas, sociedades y pueblos.

El programa mental en el extremo del barro es aquel que ante la fuerza de la vida huye de todo lo material y solo toma de la tierra lo que la tierra le da, tierra y agua para hacer barro.

Entre el oro y el barro, como extremos, hay toda una gama infinita de posibilidades pesos y medidas. Cada uno tiene la suya. Pero en todas está presente el oro y el barro.
En todas las culturas y religiones existe este programa mental y podemos ver expresiones de ambos extremos o de la mezcla en peso y medida.


Una mirada compasiva, desde el corazón, a cada una de estas manifestaciones nos servirá de espejo para verificar en que programa mental estamos más anclados y desde esa observación aprender con  serenidad lo que nuestra mente ha diseñado en el ahora para contemplar la manifestación externa y tangible de lo que los demás sienten ante la fuerza de la vida que es el AMOR.

martes, 15 de abril de 2014

LAS 7 REGLAS DEL SER por JULIO DE LA TORRE





SER PROACTIVO.
SER LIDER.
COMER para SER.
SER ASERTIVO.
SER COCREADORES.
SER COOPERANTE.
SER. 

  
PRIMERA:

SER PROACTIVO.

La pereza y la indefensión aprendida son dos hábitos que conforman un carácter. Primero pensados, luego verbalizados y posteriormente hecho acción que repetida conforma un hábito que acaba siendo un carácter.

Para reeducarse desde este carácter es necesario dar pequeños pasos. Pequeños esfuerzos pues si son grandes la pereza y la indefensión aprendida lograrán imponer su criterio. 

Aprenderemos a ser diligentes con nuestras obligaciones y practicaremos con pequeños esfuerzos que al lograrlos nos llenarán de satisfacción fomentando con ello nuestra autoestima.

Desde lo pequeño. Desde el concepto de ladrillo que ladrillo a ladrillo se construye una Catedral. 

Pondremos nuestro empeño en los pequeños gestos diarios e incluso domésticos o en el trabajo. 

Iremos incorporando una nueva manera de pensar:"Puedo".

Cuando surja el pensamiento: "más tarde" lo cambiaremos por: "Ahora."
Comienza por levantarte siempre a la misma hora y de un salto diciendo: “PUEDO AHORA. 

Siempre Adelante.


SEGUNDA:

SER LIDER.

¿El liderazgo para qué? No reconocemos a ningún lider que no busque el bien común. Si el lider se vuelve egoísta o corrupto entonces deja de serlo al convertirse en tirano. El liderazgo es de servicio y de servicio a los demás. Es un cargo que es una carga. 

Para ser un gran lider tenemos que pensar y sentir a los demás y nuestra mente no está programada para ello. El programa inicial es egocéntrico y envidioso. Propio de un ser desconfiado y receloso de los demás y el entorno. 

Es el corazón el que viene programado con lo necesario para ejercer el liderazgo más la mente pronto lo acalla y acogota con razones tan poderosas que parecen irrebatibles.

La reeducación consistirá en devolver el corazón al centro de nuestra vida. Es decir devolver a la intuición el lugar que le corresponde y dejar la razón para lo que sirve. 

Para escuchar al corazón y la intuición será necesario el silencio interior. El aquietamiento mental. Callar la mente loro o mono que no deja de parlotear.

Un programa formativo en este sentido será necesario y muchos años de entrenamiento. No hay otra manera.

Elige tu programa de Meditación. Hay muchos. Mindfulness es uno de ellos. En este programa reeducativo la meditación es básica y está científicamente demostrada su eficacia.


TERCERA.

COMER para SER.

La ciencia avanza y descubre la importancia de la alimentación para una vida sana y en plenitud.

Lo que comes, cómo lo comes, cuando lo comes, con quién, donde, para que, por qué...son cuestiones básicas para la nutrición consciente. 

Ser consciente en la alimentación para que decidir en libertad o ser presa de automatismos incluso heredados y generacionales que deciden por mí.

Ser consciente desde la serenidad o dejar que la ansiedad devore cuanto encuentre a su paso.

Ser consciente o no dejar de picotear a cualquier hora del día en una carrera sin meta.

Aprender a ser consciente en la comida es el resultado de la consciencia de pensamientos y emociones.


CUARTA.

SER ASERTIVO.

Desde la paciencia o serenidad a la ira. Entre estos dos puntos discurre nuestra experiencia. Como el acelerador del coche lo pisamos y caminamos por la vida desde serenidad o la ira, y desde la ira a la serenidad, la velocidad nunca es la misma, salvo que vayamos viajando por autopista y conectemos en piloto automático y decidamos conscientemente la velocidad el resto de las ocasiones la velocidad estará acomodada a los estímulos externos.

El ser asertivo es el piloto automático. La consciente respuesta y no la reacción inconsciente. Pase lo que pase mantendrá el nivel de serenidad y paciencia adecuado y utilizará la ira en muy contadas ocasiones pues es consciente de que al ser una emoción automatizada e innata surgirá pero podrá ser gestionada asertivamente.

Requiere un nivel de consciencia elevado y para lograrlo sólo existe un camino: el Autoconocimiento. Quién no se conoce se sorprende y estará en muchas ocasiones pidiendo todos los días disculpas: "Lo siento no quería. ...".

Tómate unas horas al dia, un dia al mes y un fin de semana al año para ti. Solo para ti. No para tu ocio o hobbys no para tus aficiones y deseos. Sólo para ti. Es lo que denomino el "Consejo de Administración". Es la reunión de cuerpo, mente y espíritu. 

¿Cuándo fué tu último Consejo de administración?


QUINTA

SER COCREADORES.

Nacimos con la tendencia más noble que pueda existir: cocrear. Estamos llamados a cocrear al hombre y la mujer. Lo demás solo lo podemos transformar. Esta llamada a cocrear hombres y mujeres se consigue gracias a un automatismo programado innato que lo hemos denominado "sexualidad".

El "sexo" es la palabra que define el conjunto de emociones, sentimientos, pensamientos y sensaciones corporales que experimentos antes, durante y después del sexo.Al ser un automatismo innato puede controlarnos. Su control es total y puede inhibir valores superiores de vida y provocar situaciones no pensadas ni deseadas previamente. 

La sexualidad consciente es la gestión del automatismo innato para que su aplicación aporte a nuestra vida la sabiduría que cada acto sexual conlleva.Al desencadenar de manera consciente el mecanismo cocreador ponemos en marcha la energía más poderosa sobre la tierra. Su manejo consciente requiere por ello respeto y armonía.

Ser conscientes de que cuando tenemos sexo estamos utilizando el poder cocreador equilibra el flujo de energías que interactuan. 

Respétate, respeta a tu pareja, respeta el lugar y el momento, agradece, comparte, honra. Vuelve hacer consciente la respiración en cuanto puedas, pues es la respiración quién mantiene la consciencia plena en el acto cocreador. Dejarse llevar es "cabalgar" sobre el automatismo. Respirar de manera consciente es gestionar la sabiduría del momento pues el sexo siempre es un ahora.

SEXTA:

SER COOPERANTE.

Nada nos ocurre en la vida sin la cooperación de los demás y la propia creación. Somos cooperadores de la vida pues de nuestros actos dependen otros y de los de otros depende nuestra vida. 

Solo la mente genera la creencia de que tenemos logros personales, individuales y propios. La mente puede generar la creencia de que "¿yo?, no le debo nada a nadie!!!" expresión frecuente en quien ha perdido la actitud cooperante.

A quien guarda como un tesoro lo que tiene o sabe en la creencia de que alguien se pueda aprovechar. A quien se enfada si le copias y le imitas pues su mente ha decretado que "eso" es suyo, fruto de su esfuerzo y trabajo. "A nadie le gusta que le copien" dicen, olvidando que desde que nacemos aprendemos por imitación.

Para fomentar el espíritu y al actitud cooperadora es conveniente hacer algo por alguien sin que medie compensación, precio o trueque a cambio, sencillamente cooperar por cooperar.

Compartir lo que tenemos, nuestros talentos, inteligencias y sabidurías es muestra de esta actitud e inteligencia. 

Buscar con quien compartir y cooperar.

SEPTIMA:

SER

Lo oiremos en muchas ocasiones: "hay que ser uno mismo".

La cuestión es saber SER y quien es "uno mismo". A la primera puedo contestar a la segunda solo puedo hablar por mí, que cada uno aporte lo que a cada uno le corresponde. 

SER es vivir ahora. Solo se puede ser en el presente. En el ahora.

Quien solo pretende llegar a ser se olvida de que la mayor parte de lo que pretende ya es. ¿Pregúntate que haría esa versión de ti que pretendes en este momento?.

Quién solo huye de lo que fué o lo anhela se olvida que el que tuvo retuvo. ¿Pregúntale a ese que fué que haría ahora? Lo que olvidas o anhelas es ahora experiencia y valiosa pues es solo tuya.

SER es consciencia.

Quien vive en la consciencia ES.